Durante su mandato se llevan a término importantes obras de mejora urbanística y la construcción de las "Escuelas Nacionales", las "Casas Baratas", los jardines municipales, el muro de contención del río y la más importante de todas, la construcción del Puente Colgante sobre el Ebro. El 15 de agosto de 1915 se celebró el acto de colocación de la primera piedra del Puente Colgante. La empresa Sociedad de Construcciones Hidráulicas y Civiles fue la encargada de su construcción y J.Eugenio Ribera, el ingeniero autor del proyecto. El 1919 el puente ya estaba prácticamente finalizado, pero no fue hasta el 1921 que, el general Primo de Rivera, lo inauguró. El estallido de la Guerra Civil, el 18 de julio de 1936, rompió, como todo el país, el crecimiento de la ciudad. El 10 de marzo de 1938 el Puente Colgante fue bombardeado y destruido. Por poder cruzar el río se hizo un puente con barcas, que se hundió al paso de los tanques del ejército republicano en su retirada, después de que los rebeldes ocuparan Amposta, el 18 de abril de 1938 . El año 1939 empiezan las tareas de reconstrucción del Puente Colgante, prioritarias por restablecer las comunicaciones a las vías principales del Estado. Entre la década de los años 40 y 50, todo y las limitaciones de la época por el abandono de los cultivos durante la guerra, Amposta experimenta un crecimiento muy importante de población, fruto de la reanudación del cultivo del arroz, de la demanda europea de este cereal, del estraperlo y del desarrollo de nuevas superficies cultivadas. Durante los años siguientes se hacen varias obras de pavimentación y construcción de aceras y se edifican el nuevo Ayuntamiento y el Mercado Municipal, entre otros equipamientos. Los cambios en el urbanismo modifican el trazado general de muchas calles y barrios de la ciudad, cosa que responde a un aumento continuado de la población y a una diversificación de la economía local. El desarrollo económico se ha visto fuertemente marcado por el peso de la agricultura. La ganadería ha sido otra de las actividades tradicionales y la recolección de la sosa, del almarjo y del regaliz desaparecieron ya hace años. Con respecto a la industria, el insuficiente suministro eléctrico, la deficiente comunicación y la carencia de mano de obra especializada, se perfilan como los factores claves de la escasa y retrasada industrialización de la población. Desde el siglo XIV hasta finales del XVIII la actividad industrial más importante, ha sido la explotación de la sal. Posteriormente, como consecuencia de la actividad agrícola, empieza el crecimiento de la industria arrocera y la proliferación de molinos de aceite .Aun cuando la agricultura continúa siendo una de las principales actividades de la ciudad, cada vez está adquiriendo más importancia los sectores industrial, de servicios y turístico. Actualmente Amposta se ha convertido en el motor de la comarca del Montsià y ciudad líder a las Tierras del Ebro.
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